Poder Judicial del Edomex digitaliza trámites sucesorios y elimina filas en el Archivo Judicial



Ir a un archivo, hacer fila y perder horas por un trámite legal ya no será parte del proceso. El Poder Judicial del Estado de México dio un paso directo hacia la digitalización al permitir que los informes sobre disposición testamentaria se tramiten completamente en línea, una medida que impacta de forma inmediata a quienes enfrentan juicios sucesorios.

La decisión fue confirmada en Sesión Ordinaria del Órgano de Administración Judicial (OAJ), encabezado por el magistrado Fernando Díaz Juárez, donde se aprobó como Norma de Administración una petición impulsada por la abogacía mexiquense. La propuesta, presentada por la magistrada María Alejandra Almazán Barrera, elimina una de las principales fricciones del sistema: acudir físicamente al Archivo Judicial.

El cambio es claro: ahora la solicitud y el comprobante de pago se envían digitalmente y la respuesta llega por correo electrónico tras la búsqueda de la Dirección de Archivos. El dato clave es que este informe resulta indispensable en juicios intestamentarios para determinar si una persona dejó testamento, un paso que antes implicaba traslados, gastos y tiempo muerto.



En paralelo, el OAJ reportó resultados en el desahogo de carga judicial: la Segunda Brigada de Apoyo a Juzgados Familiares logró incrementos de 28.1% en notificaciones, 8% en exhortos, 7.6% en oficios y 20% en amparos concluidos, con un aumento global de 4.5% en asuntos resueltos.

La sesión también marcó una ruta institucional: se designó un área especializada para atender casos de hostigamiento y acoso sexual con protocolo definido, se instruyó capacitación con enfoque incluyente para atención a personas vulnerables y se presentó un esquema para pruebas toxicológicas bajo criterios de consentimiento y confidencialidad.

La consecuencia política es puntual: el Poder Judicial no solo responde a una demanda del gremio legal, también redefine su operación interna hacia un modelo más ágil y digital. Menos burocracia, más acceso.

Cuando la justicia reduce distancias, deja de sentirse lejana y empieza a tocar la vida diaria de quienes antes la veían como un trámite interminable.