Se cumplen 11 años de la Ley Integral para Personas Periodistas en CDMX, pero a qué costo.



La Ciudad de México presume instituciones, leyes y mecanismos de protección. Pero los números cuentan otra historia: cientos de agresiones contra periodistas y medios de comunicación siguen marcando el ejercicio de la prensa en la capital.

Entre el discurso oficial de protección a la libertad de expresión y la realidad que enfrentan periodistas existe una distancia que los registros permiten medir.

De acuerdo con documentación de ARTICLE 19, entre 2018 y 2024 se registraron 740 agresiones contra periodistas y medios en la Ciudad de México. La cifra no es menor: representa un promedio superior a 100 casos por año durante ese periodo.

Y hay un dato que sobresale: 2024 fue el año con más agresiones documentadas en ese periodo, con 170 casos. La capital, que concentra instituciones federales, organismos de derechos humanos y buena parte de los medios nacionales, también aparece como uno de los principales territorios de riesgo para quienes ejercen el periodismo.

Los años anteriores tampoco fueron tranquilos. ARTICLE 19 documentó 84 agresiones en 2019, 92 en 2020, 100 en 2021, 139 en 2022 y 115 en 2023. La tendencia deja una señal difícil de ignorar: la violencia contra la prensa dejó de ser un episodio excepcional para convertirse en un problema recurrente.

En 2025, bajo una metodología modificada, ARTICLE 19 registró 84 casos en la Ciudad de México. Esa cifra no debe sumarse mecánicamente a las anteriores para construir una serie histórica perfecta, pero sí permite dimensionar que las agresiones continuaron.

Hay algunas otras organizaciones periodísticas que señalan que de 2015 a junio de 2026 la cifra rebasa las 1500 agresiones contra medios de comunicación y personas periodistas.

 

El nombre que obliga a poner las realidad en contexto.


Rubén Espinosa fue asesinado en la Ciudad de México el 31 de julio de 2015, junto con otras cuatro personas. El fotoperiodista había salido de Veracruz después de recibir amenazas. Su homicidio ocurrió apenas diez días antes del 10 de agosto de 2015, fecha desde la cual se plantea este corte. Por eso, técnicamente, su asesinato queda fuera del periodo solicitado.

Así que decir que hubo un asesinato de periodista en CDMX dentro del periodo 10 de agosto de 2015–10 de agosto de 2026 sería incorrecto con base en el registro consultado, sin embargo, hay que pensar que Rubén y lo sucedido en la Colonia Narvarte,  presionó a las autoridades nacionales y capitalinas después de las movilizaciones, marchas y exigencias que hicimos miles de periodistas en la capital del país. 

Agresiones documentadas contra periodistas: 740 entre 2018 y 2024 (170 solamente en 2024). 84 más durante 2025, un total de 824. La cifra va en aumento exponencialmente año con año.

El dato político es inevitable: la Ciudad de México cuenta con instituciones y mecanismos destinados a proteger la libertad de expresión, pero la persistencia de las agresiones muestra que tener una estructura legal no equivale, por sí mismo, a garantizar que un periodista pueda trabajar sin amenazas, intimidación, ataques o censura.

La discusión, entonces, no debería reducirse a cuántos periodistas fueron atacados.

La pregunta de fondo es otra: ¿qué está fallando cuando una ciudad con todas las instituciones para proteger la libertad de expresión continúa acumulando cientos de agresiones contra quienes ejercen el periodismo?